Tarde o temprano, un día dejaremos nuestra casa.
En el camino de ida, podemos cambiar nosotros mismos. Nuestra cara, nuestra personalidad, nuestros ideales, nuestros sueños, nuestro pelo, nuestra ropa, nuestras ideas, nuestra mente, nuestra manera de pensar, nuestro estilo, nuestra forma de volar, nuestra forma de pelear, cambiar todo lo que podamos.
Podemos decir adiós a algunas cosas, podemos decir hola a otras. Podemos buscar algo al final del túnel, habiendo dejado otras al entrar. Podemos sacrificar cosas antes ni pensadas, para ganar otras que antes no queríamos.
Tendremos otros amigos, otras familias.
Pero al final del día, siempre volverás a tu casa, tal cual como saliste.
No hay comentarios:
Publicar un comentario